Suiza, 2005: Carta de Marco Camenisch para el entierro de su madre

Querida madre:

En nuestra última y más linda visita en la cárcel, decidimos que yo no intentaría visitarte cuando estuvieras a punto de morir y en tu entierro, para ahorrar a todas nosotras y nosotros la previsible demostración de prepotencia y paranoia estatal.

Ya moribunda, tu deseo era el de visitarme una vez más para despedirte. Cuando el Servicio Social me llamó para hablar de tu deseo, entre las varias enfatizaciones de su magnanimidad en materia de visitas, la empleada -sin recibir ningún pedido y con mucho espíritu- me comunicó que ellos no podían permitirme asistir al entierro por peligro de huida. Sería evidente el riesgo de la llegada de 150 autónomos para liberarme.

Te lo cuento porque deseo que entiendas por qué no estoy, y muy probablemente no hubiera podido, estar aquí. Sigue leyendo

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Chile, 1997: Carta de Ricardo Palma Salamanca a su madre

1-n01-dbokdg8t2rutwujrmaMadre:

Sólo la ilusión es vida y el aire es de ceniza que calcina como un parto de mujer, la vida se me iba como lágrimas en la lluvia y yo seguía mirando el sol bajo los puentes. Sólo miré un hoyo que se enquistaba en la tierra y mis alas de cuervo no se quemaron como las de Ícaro, que voló más allá de sí mismo; volar también es un desgarro, una vuelta a sí en un océano de sangre, un poco de sangre en el océano cubierto de nubes y hombres, la vida es eso, un conjunto de circunstancias desarticuladas que toman una dirección bajo el imperio de lo inentendible, por más que sigo mirando las cosas que me rodean, más lejos estoy de la razón, más ausente de una explicación que me lleve a guardar mis manos en los bolsillos.

Madre, estoy viviendo con el corazón abierto, estoy con las manos buscando las piedras que se olvidaron de mí en muchos años, viendo las noches, madre, y las estrellas como si fueran el primer año del mundo y de las cosas. Qué vertiginoso ha sido todo, qué intensidad terrible, es por eso que aún es todo lento, pero la sonrisa ha vuelto, y los ojos brillas, aún queda el cansancio del alma que irá muriendo con el agobio de mi piel.

Madre: estoy vivo, estoy en el mundo de la vida, pero ese oscuro beso que la historia depositó en mis labios quedarrá como el ámbar sobre los árboles, quedará como esa parcela que la muerte alquiló sobre mi espalda.

Llegará el tiempo de una carta más larga y más pausada donde la modulación de mi voz, convertida en signo, no será signada por la intensidad telúrica de mis pasos. Amor a tí madre, y gracias por el don de la vida, gracias a tu lealtad de “perro” bajo la lluvia, a tus ojos de coral submarino y a tu piel de cetáceo alado. Amor a todos los que siguieron sonriendo a mi lado; a tus vástagos de acero (mis hermanas) amor a ellas dos; al viejo (que por esas cosas de la vida me lo crucé en la calle y sólo me reí); a mis hermanos de siempre; al guatón que “un par de días antes me dio la idea del vuelo” jo, jo; al Cururo y su cariño de siempre.

Bueno, todo ok y la vida continúa
(ahora te haces el machito, tonto llorón),

el auténtico Richard Kimbal.

Alemania-Italia, 2009: Carta de Gabriel Pombo por la muerte de Diana Melazzi

Nota de la redacción: Dejamos la antigua carta de nuestro compañero Gabriel Pombo da Silva ante la muerte de Diana Melazzi, una revolucionaria que apareció ahorcada en la cárcel de Rebibbia (Roma) el 31 de octubre de 2009. Pocas horas antes le habían anunciado la sentencia de tercer grado, definitiva, a la cadena perpetua por su pertenecia a las Nuevas Brigadas Rojas, las que se responsabilizaron de una serie de acciones ocurridas entre 1999 y 2006 (los ajusticiamientos de dos consultores del Ministerio del Trabajo, así como de la muerte de un policía y de la dinamitación de una barraca de la Brigata Paracadutisti Folgore, uno de los cuerpos de élite del ejército italiano).

Fue el 2 de marzo de 2003 cuando, en medio de un control policial rutinario, Mario Galesi y Nadia Desdemona Loice disparan contra los agentes, hiriendo de muerte al superintendente de la Polizia Ferroviaria Emanuele Petri. Mario recibe dos balazos en su estómago, que le provocarán la muerte ese mismo día. Con los datos recabados, los agentes logran el arresto de siete brigadistas el 24 de octubre: se trata de Federica Saraceni, Laura Proietti, Cinzia Banelli, Paolo Broccatelli, Roberto Morandi, Marco Mezzasalma e Alessandro Costa. Sólo Alessandro logrará ser absuelto.

A los dos meses, miembros de la Digos (policía política italiana) logran dar con una casa de seguridad en Roma, donde son hallados uniformes de la policía, teléfonos móviles, pelucas, matrículas de automóviles y una buena cantidad de material explosivo. La arrendataria del hogar era Diana Melazzi, quien fue arrestada el 22 de diciembre y acusada del homicidio del juez laboral y consultor del Ministerio del Trabajo Marco Biagi (marzo de 2002), uno de los principales promotores “de las líneas y formulaciones legislativas de un proyecto remodelatorio para regular la explotación del trabajo asalariado”.

Al final de los procesos, las condenas fueron:

  • Nadia Desdemona Lioce: cadena perpetua por el asesinato de los dos consultores del Ministerio del Trabajo y del policía ferroviario Emanuele Petri.
  • Roberto Morandi: cadena perpetua por el asesinato de los dos consultores del Ministerio del Trabajo.
  • Marco Mezzasalma: cadena perpetua por el asesinato de los dos consultores del Ministerio del Trabajo.
  • Laura Proietti: veinte años de prisión por el asesinato de un consultor del Ministerio del Trabajo.
  • Cinzia Banelli: veintidós años y cinco meses de prisión por el asesinato de los dos consultores del Ministerio del Trabajo. En 2004 se arrepintió y comenzó un viaje de colaboración que le ha permitido obtener la libertad condicional en 2006. En la actualidad, se le asignó una nueva identidad y fue reubicada.
  • Simone Boccaccini: veinte años de prisión por el asesinato de un consultor del Ministerio del Trabajo.
  • Federica Saraceni: veinte años y seis meses por el asesinato de un consultor del Ministerio del Trabajo.
  • Paul Broccatelli: nueve años y seis meses por robo y formación de banda armada.
  • Bruno di Giovannangelo: cinco años y seis meses por el asesinato de un consultor del Ministerio del Trabajo.
  • Alessandro Costa, Roberto Badel, Maurizio Viscido y Fabio Viscido: absueltos.
  • Diana Blefari Melazzi: cadena perpetua por el homicidio de un consultor del Ministerio del Trabajo.

Al momento de morir, Diana tenía 40 años.

Recordamos también que Gabriel, al momento de escribir esta carta, se encontraba cumpliendo una condena por haberse enfrentado, durante un control rutinario, a una Sigue leyendo

Estados Unidos: Este es un mensaje de FC

Este es un mensaje de FC.
Cartas de Freedom Club

[Matar o Morir Ediciones]

Traducido por Matar o Morir Ediciones desde The Communiques of Freedom Club, de The Anarchist Library.

FC (Freedom Club), fue un grupo terrorista que actuó entre las décadas de 1970 y 1990. Sus atentados, paquetes-bomba en su mayoría, eran realizados contra instituciones y personalidades ligadas al desarrollo tecnológico. Las bombas de FC causaron tres muertes y varios heridos.

En 1995, FC envía una carta al diario The New York Times donde promete cesar con el terrorismo si a cambio publican un extenso escrito, La sociedad industrial y su futuro, más tarde conocido como el Manifiesto de Unabomber. El artículo finalmente es publicado el 19 de septiembre de 1995.

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Italia, 2004: Carta abierta al movimiento anarquista y antiautoritario

QUIÉNES SOMOS.
Carta abierta al movimiento anarquista y antiautoritario.

Federación Anarquista Informal,
enero de 2004.

Para superar los límites de la proyectualidad individual y para experimentar las potencialidades reales de la organización informal, en nuestro caso la de una federación de grupos de acción o individuos, hemos dado vida a la Federación Anarquista Informal. Convencidos de que sólo una organización carente de centro decisional, caótica y al mismo tiempo horizontal donde ningún grupo o jefecillo imponga su autoridad puede satisfacer nuestra necesidad de libertad aquí y ahora. Aspiramos a un instrumento organizativo que refleje en sí la visión de la sociedad anárquica por la que luchamos.

Instrumento organizativo, por tanto no seguir las huellas de un partido armado de vieja memoria, no una organización destinada a la búsqueda de adeptos: un instrumento, la organización informal, que se utiliza para probar la eficacia, la capacidad efectiva de aumentar la cualidad y continuidad del actuar revolucionario, instrumento organizativo de otro modo inútil y destinado a autodisolverse.

Conciliar organización y debate teórico/práctico con el anonimato de grupos/individuos es posible mediante un diálogo difundido a través de las acciones: que además de aportar su específico discurso destructivo vehiculan también otros mensajes (mediante la modalidad y los medios utilizados, objetivo comunicación) independientemente de los daños materiales. Todo esto en la conciencia de que no será seguro una minoría, por muy bien armada que esté, la que haga la revolución, pero decididxs a no aplazar nuestra insurrección en espera de que todos estén listos: convencidxs, hoy como siempre, que el más simple hecho directo contra las instituciones, comunica mejor que millares de palabras. Sigue leyendo

1936-1941: Correspondencia de Simón Radowitzky con Salvadora Medina

Antonio Casanova (izquierda) y Simón Radowitzky (derecha) en el frente de Aragón durante la Guerra Civil Española en 1937.

Nota de la redacción: El presente es un compilado de las transcripciones de trece cartas enviadas por Simón Radowitzky a Salvadora Medina Onrubia, en donde relata sus vivencias tras ser liberado de las cárceles uruguayas, su paso por la Revolución Española, los campos de concentración franceses y México. Se realizó directamente del escaneo de las cartas, respetando textualmente los signos de puntuación y expresiones; tan sólo las palabras con errores de ortografía han sido corregidas y unas pocas frases para darle un poco de sentido a unas oraciones (cabe recordar que Simón no hablaba el español como su lengua nativa, y por lo mismo tenía errores propios de quien aprende un nuevo idioma).

Dejamos también, a continuación,una breve nota biográfica de Salvadora.
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Las que luchan.
Salvadora Medina Onrubia, la descentrada.

Por: Lucía García

A pesar de ser mujer, me permito el lujo de tener ideas ¿sabe? Yo tengo ideas boxeadoras. Ideas que se dan directos y crosses y swings con la vida.
Las Descentradas, 1929.

La primera guerra hace estragos en Europa, y muchos bajan de los barcos a encontrar un nuevo destino en América. Son los que en Buenos Aires habitan los conventillos, trabajan en el puerto, en las nacientes industrias, en diversos oficios, y traen en su humilde equipaje a Bakunin y a Marx, a Kropotkim y a Lenin.

El 1 de febrero de 1914 en una manifestación por la libertad de Simón Radowitzky, una joven de pelo rojizo toma la palabra mientras sus compañeros la sostienen, aferrada a un balcón. “Yo daré el ejemplo y levantaré los corazones en la lucha, para lo cual reclamo el derecho de ir con mis compañeros, delante de todos, empuñando la bandera roja que es como el fuego de nuestros corazones.” Al otro día el discurso se publica en La Protesta y ella es invitada a integrar la redacción del periódico anarquista. Tiene 20 años y se llama Salvadora Medina Onrubia. Sigue leyendo

Italia: Carta de Sergio Stefani a 4 años de la muerte en combate del compañero Mauricio Morales

armaNota de la redacción: Esta carta fue escrita y difundida cuando el compañero estaba preso en las cárceles del Estado italiano, en el marco de la Operación Osadía, que tuvo por finalidad crear una especie de Caso Bombas respecto a diversos ataques reivindicados por la Federación Anarquista Informal-Frente Revolucionario Internacional (FAI-FRI). Esta no fue la primera vez que Sergio estuvo implicado en un caso así. El 27 de julio de 2004 fue arrestado durante la Operación Cervantes, también por una serie de ataques reivindicados por grupos de la FAI (en ese tiempo, sin el “FRI”). Específicamente, a sergio se le acusó de una bomba incendiaria fallida contra una carnicería y por posesión de copias del folleto “Ad ognuno il suo. 1000 modi per sabotare questo mondo” (A cada uno lo suyo. 1000 formas de sabotear este mundo). Años más tarde, el 22 de octubre de 2013, sería condenado a 3 años y 3 meses por el robo de un automóvil en la fracasada Operación Shadow, llevada adelante por la porfiada fiscal Comodi (misma que de la Operación Osadía). Pese a ello, Sergio lograría su libertad dos meses después, a sus 30 años.

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Para acabar con el culto de la carroña[1]

Hace cuatro años murió Mauri, mientras sin vacilación seguía la trayectoria de lucha que eligió. Al relámpago de la explosión, que lamentablemente lo golpeó a él en vez de a los enemigos a los que les estaba reservado, siguió el estruendo que sacudió el espíritu de todos nosotros, sus hermanos y hermanas esparcidos por el mundo y animados por el mismo deseo de destrucción de lo existente.

La alegría que siempre surge al descubrir un corazón afín fue ahogada por la conciencia de que aquel corazón ya no hubiese bombeado más sangre y rabia. Mauri no fue el primero en morir por su elección de no separar nunca el pensamiento de la acción, lástima que tampoco será el ultimo, pero no estoy seguro de que las lágrimas sean la mejor manera para recordarlo. En los últimos años, Mauri no fue dejado podrirse en una fosa, sino que continuó vivo y luchando en cada ataque que se ha dedicado a él o no. Las llamas se propagan mientras que haya combustible, así su alegría no puede extinguirse hasta que continuamente golpeemos al enemigo y las acciones son el oxigeno que alimenta las llamas, antes que tantas palabras sofoquen, reduzcan la pequeña llamarada extinguiéndola.

No decaemos en el culto a la carroña[1], no aplastaremos los cuerpos de nuestros hermanos y hermanas bajo metros de tierra y no confundimos las estatuas de mármol con las que unos creen honrarlos sino que, como Ravachol, seamos profanadores de Sigue leyendo